
A 48 horas del cambio de gobierno y en medio de la compleja situación que vive Chile tras el terremoto y tsunami del 27 de febrero, el canciller Mariano Fernández destacó el espíritu de unidad que generó la respuesta nacional a la demanda que Perú presentó en marzo de 2009 ante la Corte Internacional de Justicia.
Seis meses a partir de ayer es el plazo estimado que tendría Perú para presentar una respuesta a la contramemoria que Chile entregó este martes a la Corte Internacional de Justicia de La Haya, en respuesta a la pretensión marítima que Lima expuso en 2009 ante el organismo internacional.
La segunda etapa del proceso fue cumplida por el agente chileno ante la corte, Alberto van Klaveren, y los coagentes Juan Martabit y María Teresa Infante.
Así lo informó ayer el canciller Mariano Fernández, quien destacó “la amplia unidad nacional” lograda en torno a la respuesta que -durante un año- preparó el equipo que encabeza Van Klaveren.
El tema no es menor considerando que la presentación de la contramemoria se realizó a 48 horas de que Michelle Bachelet entregue el mando del país a Sebastián Piñera, quien ha asegurado continuidad en la defensa que Chile realiza de su delimitación marítima.
En este sentido, Fernández señaló que la unidad quedó de manifiesto para reafirmar “la plena vigencia del límite marítimo como también para documentar los actos constitutivos y confirmatorios del mismo, en el ejercicio legítimo de los derechos soberanos y la jurisdicción nacional a partir del paralelo 18°21’03”S”.
“En la contramemoria -agregó- se rebaten con sólidos argumentos las pretensiones peruanas y se aporta una gran cantidad de antecedentes que demuestran la existencia no discutida del límite marítimo entre Chile y Perú”.
Por ello, explicó el jefe de la diplomacia nacional, “el gobierno de Chile reitera que continuará ejerciendo sus derechos, como lo ha realizado hasta ahora, de plena conformidad con el Derecho Internacional y que no cesará en sus esfuerzos para que la frontera marítima siga siendo motivo de cooperación y respeto internacional”.
Y si bien el contenido de la contramemoria es confidencial, en la práctica Chile argumenta que el límite marítimo entre Chile y Perú quedó zanjado por los tratados de 1952 y 1954, que Lima considera acuerdos pesqueros. Sin embargo, Ecuador -el tercer firmante de dichos pactos- también los considera convenios de límites.
Adicionalmente -según han señalado senadores de la Comisión de Relaciones Exteriores- incluiría documentos peruanos que confirmarían la tesis nacional.
En este contexto, Fernández agregó que “las relaciones entre Chile y Perú se sustentan en principios y valores permanentes, los que el gobierno de Chile reafirma en esta oportunidad, en el marco de una política exterior basada en relaciones de vecindad pacíficas y constructivas”.
En Perú, en tanto, el canciller José Antonio García Belaunde confía en que el diferendo no afectará la “buena” relación que existe entre Santiago y Lima.
“Tenemos un diferendo que está en La Haya que no debería perturbar el manejo de las relaciones bilaterales”, manifestó.
Perú comenzará a analizar la próxima semana los argumentos chilenos, informó el jurista Roberto Mac Lean, quien agregó “que los miembros son convocados a París por el agente peruano en La Haya, Allan Wagner”.