
El Presidente Sebastián Piñera señaló que la iniciativa también permitirá facilitar el acceso al trabajo de los discapacitados.
El Presidente Sebastián Piñera firmó ayer, junto con la ministra del Trabajo, Camila Merino -en el marco del Encuentro Nacional de la micro y pequeña empresa (Enape)-, el proyecto de ley de teletrabajo o trabajo a distancia que ingresaría hoy al Congreso, para iniciar su discusión.
El proyecto pretende mejorar el marco jurídico que actualmente regula a quienes trabajan bajo la modalidad de teletrabajo, y es parte de una estrategia integral para promover el trabajo a distancia, sobre todo entre las 400 mil personas que hoy laboran desde sus hogares en calidad de independientes.
En ese sentido, el Mandatario señaló que esta ley permitirá que “las mujeres, jóvenes y personas de la tercera edad puedan incorporarse al mundo del trabajo sin descuidar otras tareas como estudios o familia”.
Asimismo, agregó que esta iniciativa permitirá “facilitar el acceso al trabajo de los discapacitados, que muchas veces producto de esa situación ven cerradas las opciones laborales”.
Entre las inclusiones destaca que se regulará el grado de informalidad, se clarificarán las obligaciones y derechos de los trabajadores, y se establecerá la posibilidad de realizar jornadas mixtas, donde se podrá laborar medio tiempo desde su casa y el resto de la jornada en su lugar de trabajo.
En este sentido, según indicó Piñera, el principal beneficio para los trabajadores radica en que “evitarán movilizarse, perdiendo recursos y valiosas horas al día y desde el hogar podrá hacer su aporte al mundo productivo y dispondrán más tiempo con la familia”, dijo Piñera.
El Presidente ejemplificó diciendo que, en Europa, uno de cada cuatro trabajadores opera con teletrabajo, mientras que en Chile es casi inexistente.
Modalidad:
La jornada de trabajo de este nuevo contrato no estará sujeta al máximo de 45 horas semanales, salvo en caso que el empleador exija determinados horarios de conexión. Se asegura un mínimo de 10 horas continuas de descanso, donde se propone que el trabajador tenga a los menos un receso continuo de 24 horas después de 144 horas trabajadas. En cuanto al descanso dominical, éste también podrá ser pactado entre las partes.
Mientras, la ministra del Trabajo, Camila Merino, añadió que “ésta es una modalidad que está creciendo en el mundo y estamos bastante más atrás como país. Hay incertidumbre jurídica respecto a cuáles normas se aplican en el trabajo desde la casa, por lo que con este proyecto vamos a poder resolver estas inquietudes de buena forma”. Con todo, el Presidente espera que el proyecto tenga una buena acogida en el Congreso.
CONCENTRACIÓN DE MERCADO:
Una de las preocupaciones de la Confederación de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Conapyme) es la concentración existente en el mercado, lo que ha provocado una baja participación en las ventas de las pymes, según informó ayer el ex presidente del gremio Juan Araya, quien le traspasó el mando al dirigente del Comercio Detallista Rafael Cumsille.
Araya explicó que “en 1990, las pymes generaban el 28% de las ventas, pero después de una década nuestro sector perdió seis puntos de facturación, llegando a no más del 22% a nivel nacional”.
Asimismo, indicó que “sentimos los efectos de la crisis asiática donde muchas pymes quebraron.
Ahora, el panorama es desalentador, porque las pymes generan un escuálido 12% de las ventas, mientras que las grandes empresas se llevan el 88%”. En términos de utilidades significa una pérdida de participación de las pymes equivalente a US$7.000 millones